José Couso y Julio Anguita, muertos por informar.

Los próximos 7 y 8 de Abril, se cumplen 15 años del asesinato del cámara y reportero de guerra José Couso y del periodista Julio Anguita. Asesinado uno por militares americanos por el simple hecho de querer informar y el otro mientras acompañaba a la Segunda Brigada de la Tercera División de Infantería estadounidense.

Ambos fueron a Irak para informar de lo que allí estaba ocurriendo. Una guerra que ya hace mucho que quedó claro que se organizó y financió con mentiras y en nuestro caso, para terminar de hinchar el ego de un presidente que quería pasar a la historia sacándose una foto con los dos hombres más poderosos del momento, polarizando mucho a la sociedad española, cualquiera recordará los gritos de ¡No a la Guerra! que tantos lanzaron, famosos son los de los actores en los Goya.

 No a la Guerra, imagen de  Verne

No a la Guerra, imagen de Verne

Anguita, hijo del famoso político de mismo nombre, nacido en Córdoba en 1971, estudió periodismo en la Complutense. En el 93 consiguió el trabajo que deseaba, corresponsal internacional, en este caso de El Mundo en Nueva York. Allí estaba el 11 de Septiembre de 2011, cuando cayeron las Torres Gemelas, fue un espectador de lujo, siendo uno de los primeros en informar sobre el atentado. Esto le motivo para ir a la Guerra de Irak, acompañando al ejército americano para informar desde primera línea, para ello se entrenó con los marines.

Llegó a Irak el 23 de Marzo, era su primer conflicto. Mientras acompañaba a la Segunda Brigada de la Tercera División, esta recibió ataques de misiles, desgraciadamente uno de ellos alcanzó las posiciones del ejército. Murieron dos soldados americanos, un fotógrafo alemán y Anguita. La noticia conmocionó a España.

 Julio Anguita en Irak, imagen sacada de  aquí

Julio Anguita en Irak, imagen sacada de aquí

Su padre, con una entereza encomiable, dijo unas palabras en el acto al que pensaba asistir y que fue suspendido. En su corta intervención dijo que su hijo murió cumpliendo con su obligación como Corresponsal de Guerra, pero si es recordado es por su sentencia final, que tanta razón tiene: “Malditas sean las Guerras y los Canallas que las hacen”.

Couso, nacido en 1965 en Ferrol, estudió Ciencias de la Información y Ciencias de la Imagen en la Complutense. Pronto empezó a trabajar para distintas agencias y televisiones, destacan sus trabajos en Irak en el 98 o en Kósovo en el 99, así como el del Prestige en 2002.

En 2003, junto con Jon Sistiaga, llegaron a Bagdad poco antes del inicio de la Invasión americana, él como cámara y Sistiaga como reportero, eran los ojos de Telecinco durante el conflicto que se desencadenó. Ambos se alojaron en el Hotel Palestine, junto con otros muchos reporteros de tantos países, teóricamente era un lugar seguro, neutral, desde donde poder informar.

 José Couso en Irak

José Couso en Irak

El 8 de Abril, mientras ambos se encontraban en el hotel, a unos dos kilómetros, al otro lado del río Tigris, la 3ª División de infantería americana se defendía de un ataque con morteros y granadas. Los americanos detectaron que les disparaban desde el otro lado del río, cerca del hotel, y, siempre según los americanos, uno de sus tanques, un M1 Abrams, detectó “francotiradores” en el Palestine, disparando en respuesta sobre el piso 15. Couso se encontraba en el 14 filmando el ataque. El impacto fue brutal, Taras Protsyuk, reportero ucraniano de Reuters, murió en el acto y otros dos reporteros de Al Jaxeera. Couso quedó gravemente herido… Seguro que podéis recordar las imágenes de Sistiaga ayudando a su compañero en el traslado al hospital, donde moriría poco después. Los testimonios del resto de reporteros no dejan lugar a dudas, muchos vieron como el tanque giraba hacia el hotel, pero nadie jamás pensó que fueran a disparar.

 Imágenes del momento después del ataque

Imágenes del momento después del ataque

Los americanos reconocieron la autoría, pero dijeron que había sido un error… Aunque su tecnología era lo suficientemente buena para poder verle el color de los ojos a alguien a esa distancia. Como no, no aceptaron responsabilidades y nadie fue juzgado por eso. La tibieza del gobierno no ayudó, y los intentos por juzgarlos fueron infructuosos, los americanos no se dejan juzgar por nadie, ni por La Haya, cuanto menos por un país donde su presidente era un perrito faldero del suyo…  Wikileaks llegó a informar de las presiones del embajador americano en España para evitar cualquier condena. Al final el PP, el de ahora, cambió la ley sobre justicia universal para cerrar el caso. Aún así su familia sigue luchando para que se haga justicia.