El Periodo Tumultuoso Ruso: guerras, inestabilidad y falsos zares (II)

Continuamos la historia del mayor periodo de inestabilidad sufrido por Rusia, de momento ha habido guerras, confabulaciones, intervenciones extranjeras y mucha gente reclamando ser la misma persona... y todo va a continuar así durante unos años más, sigamos:

Tras la muerte de Basilio IV, el poder pasó a los llamados Siete Boyardos, el grupo de nobles que lo destituyó. Estos decidieron darle el trono al hijo de Segismundo III de Polonia, Vladislao con la condición de mantener la religión ortodoxa, pero el rey no cumplió con lo acordado una vez llegadas sus tropas a Moscú, se hizo con el poder y quiso convertir toda Rusia al catolicismo, levantando a la población contra el dominio polaco. La situación era crítica para Rusia, sin nadie en el trono, y sin poder presentar oposición a los polacos, pero en ese momento aparecieron los suecos, que como enemigos de la Mancomunidad Polaco Lituana, decidieron intervenir en el conflicto ruso, liando aún más la situación. ¿Y qué es lo que pasó? Pues como no podía ser de otra forma, apareció un tercer Dimitri en escena.

 Segismundo III de Polonia

Segismundo III de Polonia

Dimitri III apareció en Pskov en 1611, parece que se puede tratar de un antiguo monje, y apoyado por los cosacos del lugar y también por los suecos se hizo fuerte en la zona, obligando a la gente a jurarle lealtad bajo presión. A diferencia de los otros dos, este era un tipo violento y amante de la fiesta que pronto desilusionó a sus seguidores, al año siguiente, hartos de él, los cosacos y la gente de Pskov se levantaron contra él y lo derrocaron, pero cuando lo llevaban de camino a Moscú para ser juzgado fueron atacados por los polacos, que decidieron matarlo para sacarse un rival incómodo de encima.

Para finales de 1612 la situación solo iba a peor, a los polacos y suecos había que sumar los ataques de los tártaros en el este, los nobles rusos se seguían peleando contra ellos y por culpa de los disturbios morían miles de personas. Las batallas entre uno y otro grupo se sucedían y los únicos que parecían tener la situación un poco más controlada eran los polacos, ya que controlaban Moscú y el Kremlin. Y en el momento más oscuro apareció la salvación para el pueblo ruso.

 Kuzmá Minin y  Dmitri Pozharski  

Kuzmá Minin y Dmitri Pozharski 

En la ciudad de Nizhni Novgorod, en el centro del país, se empezó a formar un ejército de voluntarios bajo la supervisión de Kuzmá Minin, un reputado mercader, que hizo llamar al príncipe Dimitri Pozharski, un militar de la baja nobleza que hasta el momento se había desenvuelto bastante bien. El Patriarca de Moscú y de toda Rusia (el papa ruso) Hermógenes, que llevaba encarcelado desde la llegada de los polacos, les dio su apoyo, por lo que fue torturado y muerto. El ejército de voluntario llegó a Moscú, y a pesar de unos comienzos más bien titubeantes por parte de Pozharski, que no se decidía a atacar,  derrotó en dos ocasiones a las tropas polacas, liberando a la ciudad, ese día, el 4 de noviembre de 1612 pasó a ser el Día de la Unidad Popular en Rusia hasta nuestras fechas. Minin se convirtió en un héroe nacional y Pozharski alcanzó gran fama y le fue otorgado del título de Salvador de la Patria además de diversos cargos de gran prestigio.

 Filareto

Filareto

Tras esta victoria los nobles eligieron a un nuevo zar, y la familia mejor posicionada era la de los Romanov, sobre todo gracias a la influencia de Filareto que consiguió sobrevivir a tantos zares y se convirtió en el religioso más importante de Rusia tras la muerte de Hermógenes (en 1619 sería elegido como el siguiente Patriarca), Filareto consiguió que fuese elegido su hijo, que subió al trono como Miguel I e inauguró la dinastía de los Romanov. Pero aún les costó unos años alcanzar la paz y la estabilidad, tardaron unos cuantos en echar del todo a los polacos y suecos y firmar sendas paces y perder algunos territorios, pero el nuevo zar se convirtió en el estandarte de la unión de esta nueva Rusia y sus descendientes gobernarían hasta la llegada de la Revolución de Febrero de 1917.