El Periodo Tumultuoso Ruso: guerras, inestabilidad y falsos zares (I)

El llamado Periodo Tumultuoso o Época de Revueltas fue un periodo de gran inestabilidad tras la muerte del último zar de la dinastía Rúrika en 1598 que llevaban gobernando desde el año 862 y la llegada de la dinastía Romanov en 1613.

Lo primero antes de nada es deciros que este periodo en concreto, que son 15 años de nada, es una auténtica ensalada de líos, traiciones, guerras, herederos, nobles poderosos y países vecinos con ganas de meter las narices, intentaré hacer un resumen, empecemos:

 Iván el Terrible, parece un señor muy majo...

Iván el Terrible, parece un señor muy majo...

Tras la muerte del gran Zar Iván IV el Terrible en 1584, que fue el que convirtió a Rusia en una potencia con sus conquistas y reformas, pero sería su carácter el que terminaría condenando a su propia dinastía, tras haberse cargado a su hijo en un ataque de ira, entre otros tantos, sólo le quedó para heredar su hijo Fiodor I (Teodoro en castellano) que era de todo menos válido para el puesto y al que llamaban el Campanero por su afición a tocar las campanas de las iglesias…, por lo que le puso como regente a Boris Godunov, un noble de cuna reciente, que se hizo con el poder efectivo del país, apartando del poder a los nobles Romanov, con gran influencia hasta ese momento. Por otro lado, y esto es muy importante, existía otro hijo de Ivan el Terrible, el pequeño Dimitri, que moriría en unas circunstancias un poco extrañas tras jugar con cuchillos, siendo Godunov acusado sin pruebas como posible inductor de su muerte.

Fiodor I moriría sin descendencia en 1598 agotando a la dinastía Rúrika, que llevaba gobernando desde los tiempos del Rus de Kiev. A pesar de que existían algunas familias, entre ellas la Romanov, que tenían lazos con los Rúrika, su líder Fiodor Romanov es obligado a tomar los hábitos como monje con el nombre de Filareto y recluido en un monasterio. Godunov consiguió ser elegido zar con el nombre de Boris I, pero su alegría duraría poco, acosado por grandes hambrunas, la oposición de gran parte de la nobleza y un rumor que iba creciendo, Dimitri estaba vivo en Polonia y quería el cargo. Efectivamente, en la Mancomunidad de Polonia-Lituania apareció un hombre que afirmaba ser el hijo de Iván el Terrible. La nobleza polaca, que quería intervenir en Rusia, lo apoyó y formó un ejército de 4000 hombres y fue ganando cada vez más poder. Boris I se vio superado y parece que se volvió loco, muriendo el 23 de abril de 1605, subiendo al trono su hijo Fiodor II, pero la llegada de Dimitri lo hace caer y es ejecutado, consiguiendo el poder como Dimitri I con el apoyo polaco.

 Boris I

Boris I

Pero a Dimitri I poco le duró el negocio, al ser católico y casarse con la polaca y también católica Marina Mniszech se enemistó con la Iglesia Ortodoxa Rusa, a pesar de haber liberado al monje Filareto de los Romanov, que ya contaba con gran influencia. Y al seguir dependiendo de las tropas polacas y lituanas se enemistó con la nobleza rusa, al final el descontento fue aumentando, y como ya no les valía, la nobleza y la iglesia empezaron a decir que no era el verdadero Dimitri Ivánovich, provocando su caída y su muerte, junto con la de muchos polacos y lituanos que lo apoyaban, un año después de subir al trono. Sus restos fueron quemados, cortados en trozos y disparados con un cañón en dirección a Polonia… qué mala hostia los rusos…

El principal instigador de su caída fue el príncipe Vasily Shuiski, que estaba emparentado con la dinastía Rúrika, y que con el apoyo militar de su primo el príncipe Mijail Skopín-Shuiski, consiguió ser nombrado zar con el nombre de Basilio IV el 19 de mayo de 1606, pero otra vez se tuvo que enfrentar a un montón de problemas, no solo las continuas conjuras del resto de la nobleza, sino también de los ataques de los polacos, deseosos de vengarse de lo ocurrido con Dimitri I y la aparición de ¡otro Dimitri!, que tuvo gran popularidad. Consiguió mantenerse en el puesto hasta que Mijail fue envenenado por un conjura instigada por él mismo, sin su mejor estratega sus fuerzas sucumbieron ante el empuje polaco, fue obligado a renunciar al trono por un grupo de nobles apoyados por la Mancomunidad el 19 de julio de 1610 y llevado a Polonia, donde moriría encarcelado.

  Los últimos minutos del falso Dimitri  de Carl Wenig

Los últimos minutos del falso Dimitri de Carl Wenig

¿Y qué hacía este nuevo Dimitri? Pues se hizo fuerte en el pueblo de Túshino, cerca de Moscú. Este Dimitri era un hombre bastante culto que logró conseguir el apoyo de una buena parte del pueblo y la nobleza rusa donde además del de las tropas polacas, ya que Marina Mniszech fue enviada a su encuentro y lo reconoció como su marido, el zar Dimitri I, a pesar de quedar claro que eran personas completamente distintas… lo que son a veces las intrigas políticas… Llegó a formar un ejército enorme, pero el príncipe Mijail lo mantuvo bajo control. Contó con el apoyo de Filareto, con gran poder religioso, aunque era un apoyo más bien obligado, ya que en la práctica era prisionero del rey polaco, Segismundo III Vasa, que seguía contando con muchas tropas en Rusia. Aunque fue nombrado zar con el nombre de Dimitri II aún en vida de Basilio IV, apenas lo sobrevivió, ya que moriría asesinado mientras estaba borracho por un noble al que mandó fustigar el 11 de Diciembre de 1610.

El resto de la historia... otro día.