Los Orígenes del Carnaval

Teóricamente, el Carnaval es la fiesta que se celebra justo antes de la Cuaresma, es un momento para dar rienda suelta a la diversión antes de pasar a la meditación y purificación típicos de Cuaresma, pero parece que tras esto hay algo más, y que su celebración es mucho más antigua de lo que se pueda pensar.

La fiesta de Carnaval hunde sus raíces en antiguas fiestas paganas, para algunos historiadores nos podríamos remontar 5000 años, a la época de Sumeria y Egipto, donde ya existían fiestas donde la población se disfrazaba. En Egipto se veneraba al dios toro Apis, dios de los rebaños, el Sol y el Nilo, festividad que pasaría más tarde a griegos y romano, que adoptaron muchas de sus tradiciones para sus propias fiestas.

 Carnaval en Río de Janeiro

Carnaval en Río de Janeiro

El Carnaval también podría ser una continuación de las Saturnales romanas, establecida en el 217a.c., en ellas se celebraba el fin del invierno y durante 7 días se bailaba, se daban banquetes, se hacían regalos y se disfrutaba de cierta relajación en las estrictas normas de la sociedad romana. Estas fiestas se celebraban del 17 al 23 de Diciembre y empezaban con un sacrificio a Saturno, en su templo del Capitolio. Las fiestas acaban el día del Sol Invictus, el 25 de diciembre, fecha que la iglesia tomó como suya para el nacimiento de Cristo para acabar con esta festividad también.

 Saturnalia de Antoine Callet

Saturnalia de Antoine Callet

Carna era la diosa celta de las habas y de los goznes y se celebraba la fiesta de la Carnaria en su honor, en esta fiesta se comían habas con tocino para dar fuerza sexual y era un día donde todo era posible. Esta diosa parece tener un contexto aún  mucho más antiguo, derivado del dios indoeuropeo Karna.

También podemos nombrar al dios hindú Kamadeva, dios de la lujuria y el amor e inspiración del Kamasutra. Tradición traída a Europa por los pueblos gitanos de origen hindú.

 El Mardi Gras de Nueva Orleans

El Mardi Gras de Nueva Orleans

Venga de un lugar u otro, o puede que de todos, en la Edad Media aún había conocimiento y tradición de este tipo de celebraciones, y en un mundo ya completamente cristiano se amoldaron a una nueva realidad, pasando parte de estas antiguas tradiciones a la festividad del Carnaval, cuyo nombre podría venir de carnem-levare (abandonar la carne), aunque también podría ser una reminiscencia o un nuevo intento de la Iglesia de borrar antiguas tradiciones paganas. Y fue en Venecia donde estas fiestas causaron especial furor, con sus elegantes disfraces  que permitían no ser reconocidos, pudiendo dar rienda suelta a sus pasiones y volviendo, posiblemente sin saberlo, a rememorar los antiguos ritos que existían antes del cristianismo, y de ahí se extendió por el mundo, con sus diferencias, pero siempre siendo una fiesta para disfrazarse y disfrutar un poco siendo otro una vez al año, y quien sabe, rindiendo culto a un antiguo dios sin saberlo.