Las Guerras maoríes, luchando contra los invasores británicos.

Entre 1845 y 1872 se produjo un conflicto armado en Nueva Zelanda por el rechazo a las imposiciones de los colones británicos hacia los habitantes maoríes, que poco a poco escaló en violencia hasta acabar en una guerra abierta.

Aunque ya había colonos desde principios del siglo XIX, a partir de 1832 el gobierno británico empezó a conseguir cierta legitimidad sobre las dos islas de Nueva Zelanda (isla Norte e isla Sur) formalizándose con el Tratado de Waitangi entre la corona británica y muchos jefes maoríes. Pero los conflictos entre los nuevos colonos y los maoríes por la tierra y los recursos estropearon las relaciones y las empeoró hasta puntos insostenibles.

 Papel original del Tratado de Waitangi

Papel original del Tratado de Waitangi

En la isla Sur, en 1843, en la Bahía de Wairau se produjo el primer incidente con muertos, que provocó la muerte de 22 colonos frente a 4 maoríes. Pero el verdadero conflicto se daría en la isla Norte. En 1845 se decidió cambiar la capital de Okiato a Auckland, pero para hacerlo el gobierno confiscó numerosas tierras de maoríes, estos atacaron en Kororareka, llegando a tirar la bandera británica de un barco inglés, el intento de capturarlos fue infructuoso. Pero poco a poco las fuerzas gubernamentales, formadas por soldados británicos y neozelandeses fieles, fueron ocupando más y más territorio, teniendo que defenderse de los continuos ataques de los nativos.

En 1860, se mandó desde Australia un ejército de 3500 hombres que se unieron a las tropas ya existentes, en frente tenían al pequeño ejército maorí, que no superaba los 1500 guerreros. Los fusileros británicos luchaban contra un ejército menor y con peor armamento, muchas veces usando armas tradicionales, pero los guerreros maoríes eran fieros y no se lo iban a poner fácil. Durante el siguiente año se sucedieron los combates, donde los británicos nunca conseguían imponerse con claridad. Al final se llegó a una especie de alto el fuego, en el que ninguno de los dos grupos aceptó la derrota. Los británicos habían perdido a unos 200 hombres, frente a los 250 maoríes, aunque la proporción era mucho mayor entre el bando local, el hecho de aguantar y a veces superar a los británicos, siendo muchos menos y con menos recursos, pero más ingeniosos, con engaños y tácticas de guerrilla, fue un duro golpe para la moral británica, una auténtica humillación y un ejemplo de resistencia.

Pero los británicos no estaban mi mucho menos vencidos, y en 1863 se produjo la Invasión de Waikato. Los maoríes de distintas tribus estaban luchando juntos por primera vez, y los de Waikato habían ayudado mucho a sus aliados, y estos se fueron radicalizando, empezando a atacar a los colonos que vivían en las inmediaciones, su intención era clara, no dejarse avasallar por el poder británico y los colonos, la mayoría se unió al Movimiento Kitikanga o Rey maorí.

Los británicos habían aprendido la lección, loa maoríes eran guerreros y no se iban a dejar matar ni cazar como tan acostumbrados estaban los europeos, el gobierno mandó 10000 soldados a Nueva Zelanda (un cuarto del total que tenía en el Pacífico) y prepararon el ataque a Waikato concienzudamente. El enorme ejército, apoyados con artillería, fue penetrando poco a poco en territorio enemigo, mientras estos solo podían retroceder y hacer pequeñas escaramuzas. A pesar de todo, los británicos seguían sufriendo pérdidas, pero los maoríes eran muchísimos menos y también estaban perdiendo hombres, por lo que sólo podían ir retirándose cuando veían que su posición podía caer. Cada vez era más difícil defenderse de los británicos y muchos maoríes empezaron a morir, la artillería inglesa hacía estragos en sus fuerzas, pero estos, guerreros de corazón, seguían queriendo luchar, haciendo sus haka tradicionales. Al final los británicos consiguieron desplazar a los indígenas, dejándolos con un pequeño reducto en el interior, que a día de hoy se sigue llamando King Country en honor al Movimiento. El gobierno neozelandés consiguió arrebatarles 16000 kilómetros cuadrados que pasaron a sus manos y de los colonos.

 base del Monte Taupiri en Waikato

base del Monte Taupiri en Waikato

Los maoríes aún presentaron batalla un tiempo, pero estaban muy mermados, pero las nuevas derrotas los hicieron rendirse y aceptar el gobierno de la Reina británica y ser evangelizados.

Aunque fueran derrotados completamente, su espíritu rebelde, su fuerte oposición a los cambios y la distancia con la metrópoli, provocó que Gran Bretaña tuviera que hacer un enorme esfuerzo bélico y económico, por lo que no se repitió lo que venía sucediendo en otras tierras, gracias a los acuerdos llegados, se respetó la cultura maorí y esta consiguió llegar hasta nuestros tiempos, cosa muy distinta a lo que pasó en Australia o Tasmania y otros muchos sitios, donde los indígenas no sólo perdieron su cultura, si no, muchas veces, fueron aniquilados.