La expedición ártica de S.A. Andrée

Salomon Auguste Andrée sentía fascinación por los globos aerostáticos y por la Antártida y decidió que unir las dos cosas pondría en primer lugar a Suecia en las expediciones árticas, fue un desastre absoluto.

S.A. Andrée junto con el ingeniero Knut Frænkel y el científico y fotógrafo Nils Strindberg plantearon la posibilidad de llegar al Polo Norte en globo, en plena era heroica de las expediciones polares, este plan no parecía una locura. La idea era despegar desde el archipiélago de Svalbard y llegar hasta Rusia cruzando por el camino el Polo Norte.

 El globo, el Eagle, en pleno vuelo

El globo, el Eagle, en pleno vuelo

A partir de 1893 Andrée empezó a hacer pequeñas expediciones en globo que por lo general salieron bastante bien, en los que probó una serie de cables de arrastre de su invención que llegaban al suelo y con los que pretendía no dejarse arrastrar por los vientos polares y controlar la dirección ayudado de otros aparatos adicionales, lo cual demostró ser un enorme error. En la época se le dió bastante crédito, pero todos los estudios posteriores indicaron que era una puta locura, realmente Andrée se creía un visionario pero no tenía ni idea de lo que hacía, todas sus decisiones y proyectos eran, literalmente, una mierda. Aún así consiguió financiación y la atención de la prensa y el público, ávidos por este tipo de expediciones. 

En 1896 se realizaron muchas pruebas y se planteó salir ese mismo año, pero ni las pruebas fueron satisfactorias (Andrée empezó a mentir con los resultados, teniendo la ira de los inversores y de la prensa) ni el viento era bueno para su viaje.

Pero Andrée no se vino abajo y lo volvió a intentar, con todo preparado, pero con un globo sin probar recién salido de fábrica, salieron desde el archipiélago noruego de Svalbard el 11 de julio de 1897. Nada más salir, volando casi a ras de mar, el ineficaz uso de las cuerdas de arrastre provocó que la canasta se hundiera en el agua, teniendo que soltar las cuerdas y casi todo el lastre, perdiendo completamente la maniobrabilidad, y apenas llevaban unas horas, el globo empezó a ascender mucho y a perder oxígeno rápidamente. El vuelo siguió de forma errática, siendo arrastrados por los caprichosos vientos y el 14 de julio ya se habían estrellado en medio del casquete polar.

 Cazando un oso polar

Cazando un oso polar

En pleno invierno y en medio del hielo y con apenas víveres (se habían tirado por la borda) y sin ropa adecuada intentaron llegar a tierra firme, a una de las islas cercanas al hielo. Tras una semana preparándose al lado del globo caído, decidieron marchar hacia uno de los depósitos de víveres preparados con anterioridad en la isla de Svalbard más cercana al Polo, durante las siguientes semanas se arrastraron por el hielo, pasándolo fatal, con equipos que se mostraron completamente ineficaces, lo único que les salió bien fue cazar, ya que tenían buenos rifles. Al final, exhaustos y desesperados y viendo que era imposible avanzar por la enorme deriva del hielo, decidieron montar un refugio en un enorme bloque de hielo para pasar el invierno, pero esta decisión fue tan mala como las anteriores, muriendo los tres a los pocos días. 

 El campamento

El campamento

Durante los siguientes 33 años no se encontró ninguna pista, convirtiéndose en una de las expediciones perdidas más famosas, pero en 1930 se encontró el refugio, donde estaban sus cuerpos, junto a sus diarios y la cámara fotográfica de Strindberg, que dejaron un documento bastante preciso de su terrible aventura. La causa de su muerte sigue generando debate, aunque realmente sus posibilidades de supervivencia siempre fueron bajísimas.

En Suecia les llegaron a guardar luto nacional y los trataron como heroicos aventureros, paradigmas de la virilidad de la época de las expediciones polares, aunque la verdad nos deja más bien a un tipo que quería ser un héroe y que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo y acabó de la peor forma posible.