Víctor Hugo y Notre Dame de París

En 1830, el genial escritor francés, Víctor Hugo, estaba preocupado por la catedral de París, existían planes para demolerla, y él no estaba dispuesto a consentirlo, pero necesitaba cambiar la mentalidad de los parisinos, y lo hizo a través de una de sus obras: Nuestra Señora de París.

En 1830 estallaron por toda Europa una serie de revoluciones contra los gobiernos de corte absolutistas en numerosos países, uno de ellos fue Francia, donde el rey Carlos X no quiso aceptar el resultado de las elecciones, donde ganaron los liberales, e intentó recortar aún más las libertades, esto provocó un alzamiento popular que terminó con el exilio del monarca, acabando para siempre con el derecho divino de los reyes franceses, subiendo al trono a Luis Felipe I, hijo de Felipe Igualdad, que se convertiría en el último rey francés y proclamándose una nueva constitución.

 La Revolución de 1830

La Revolución de 1830

Por estas fechas, Víctor Hugo empezaba a ser un escritor reconocido, pero aún no había escrito algunas de sus más brillantes obras. Aún no tenía la fuerza necesaria para imponerse ante un hecho que creía una auténtica injusticia. La ciudad estaba cambiando, desde la Revolución se estaba haciendo más moderna y numerosos barrios parisinos se estaban transformando, tirando los viejos edificios medievales y dejando paso a nuevas construcciones. El problema es que el arte gótico empezó a verse de forma negativa, en parte por el sentimiento antimonárquico y anticlerical que se afianzó en la sociedad, de tal manera que incluso la famosísima catedral de París, Notre Dame, estaba en peligro, en el mejor de los casos, perdería su fachada original por otra nueva, el principal problema eran los numerosos reyes que decoran su fachada, muchos franceses querían acabar con ese símbolo monárquico. 

Víctor Hugo se lanzó a hacer campaña para impedirlo, escribió numerosos panfletos donde admiraba el arte gótico y abogaba por su preservación como patrimonio artístico, pero no tuvo mucho éxito. Así que ideó otra idea, su editor le pidió una nueva novela, y aprovechó la oportunidad para plasmar en papel su preocupación por la catedral.

 Víctor Hugo sobre esa época

Víctor Hugo sobre esa época

La trama de la novela está ambientada en el París medieval, donde una joven gitana, Esmeralda, es pretendida por su belleza por una serie de pérfidos, pero importantes personajes, cada cual peor que el anterior, y que sólo recibe ayuda de personajes marginales (es la primera novela que tiene a mendigos como protagonistas), como un jorobado, Quasimodo, que vive en la catedral… Seguro que os suena mucho por la versión de Disney, aunque la novela es infinitamente más dura, y acaba con la muerte de casi todos los personajes. Y en medio de la trama, La catedral de Notre Dame, como el punto común, como la verdadera protagonista. Víctor Hugo se dedica a hacer grandes descripciones de Notre Dame y a exaltarla.

 Ilustración original de la novela por Azara Sirgo

Ilustración original de la novela por Azara Sirgo

El éxito de la novela es total, tuvo una gran acogida y los críticos la alabaron, suponiendo además un alivio para la economía del escritor, un poco precaria en esta época.

Gracias a la novela, la visión de los parisinos de sus edificios medievales cambió sustancialmente, pasando a tener un valor positivo para ellos. Es más, la obra tuvo tanto éxito, convirtiéndose en un referente literario, que fomentó un movimiento para preservar la historia e incluso fomentó la llegada de la arquitectura neogótica.

Víctor Hugo no sólo consiguió lo que quería, si no que creó una obra tan intemporal como la propia catedral, mucho le debemos agradecer a tan gran artista.