La Batalla de los Campos Cataláunicos, Atila contra Roma.

En el año 451 el Imperio romano de Occidente estaba en la últimas, casi incapaz de controlar sus fronteras, los pueblos bárbaros campaban a sus anchas, pero una amenaza peor llegaba desde oriente: Atila y sus hunos.

El avance de Atila parecía imparable, y muchos de los pueblos que asolaban al Imperio romano eran los que él había echado de sus tierras, Atila lo tenía claro, quería conquistarlo todo y el Imperio romano de Occidente era una fruta madura. Tras pactar con el emperador de Oriente para que los dejaran un rato en paz, marchó hacia el oeste, parece que el emperador occidental, Valentiniano III, intentó pactar con él, pero enseguida quedaron claras las intenciones de Atila, conquistarlo todo.

 Situación en el 450

Situación en el 450

El Imperio occidental tenía ya sus propios problemas con los visigodos, que se habían instalado en la Galia, pero los hunos eran una amenaza mucho más preocupante. Afortunadamente para Valentiniano III, tenía a su lado a un gran general, el magister militum Flavio Aecio

Flavio Aecio conocía bien a los hunos, ya que había sido rehén en un intercambio diplomático, y sabía lo que se les venía encima. Atila fue reclutando soldados de otras tribus bárbaras conforme se acercaba y Aecio hizo lo propio, con un ejército propio de chiste, consiguió convencer a los visigodos, alanos, francos y burgundios, hasta ahora enemigos, para enfrentarse a un enemigo común. 

Los dos ejércitos se encontraron en la zona de los Campos Cataláunicos, en la actual Champaña francesa, posiblemente el 20 de junio del 451, con unas fuerzas más o menos igualadas, los hunos contaban con unos 40000 hombres frente a los 35000 soldados romanos y aliados. 

 Flavio Aecio

Flavio Aecio

Aecio, que era lo suficientemente listo, desplegó a sus hombres primero, en un frente de 6 kilómetros, ocupando él el ala izquierda sobre una colina fácilmente defendible y a sus aliados más fiables, los visigodos del rey Teodorico, en el ala derecha, en el centro desplegó a los alanos, de los que no se fiaba un pelo, para evitar que se pudieran retirar del combate. En cambio Atila se situó en el centro de su ejército con sus hunos, posiblemente para intentar quebrar el centro romano y partir al ejército por la mitad.

Y los hunos comenzaron le ataque con sus temibles arqueros, las alas romanas aguantaron el envite de los aliados de los hunos, mientras que en el centro los alanos lo pasaban mucho peor, pero a pesar de todo, cediendo terreno poco a poco, siguieron aguantando el ataque. Cuando parecía que el centro por fin iba a ceder las alas fueron en su ayuda, pero Atila localizó al rey Teodorico en medio del combate y consiguió matarlo, pero los visigodos, muy prácticos ellos, nombraron rápidamente a su hijo Turismundo rey en medio del combate, y siguieron combatiendo sin perder tiempo y con ganas de revancha, atacaron con más fuerza, provocando la huida del ala izquierda huna, cambiando las tornas del combate, mientras que la derecha iba cediendo ante los romanos, a los que no consiguieron mover de la colina, Atila vio las orejas al lobo y no se lo pensó, estaba a punto de ser rodeado por el enemigo, lo que supondría una derrota total, así que reorganizó a sus hombres y huyó de la zona.

Ahora todo estaba en manos de Aecio, si lo perseguía podría acabar con tan temible enemigo, pero no lo hizo, y prefirió retirarse también. La causa más aceptada de este inesperado movimiento es que temía que si acababa completamente con los hunos, los visigodos, con un nuevo rey que no había pactado nada con Roma, no tuvieran un rival a su nivel y se crecieran, lo que supondría una amenaza aún peor que los propios hunos, ya que estaban instalados mucho más cerca.

Tras esta derrota, y a pesar de no perder demasiados efectivos de su ejército, Atila se retiró hasta Germania, donde se lamió sus heridas durante un tiempo. El Imperio se había salvado de momento...

¿Y qué pasó con sus protagonistas?  

Atila consiguió que la hermana del emperador, Honoria, aceptase casarse con él sin permiso de Valentiniano III, y marchó contra Roma, solo un año después, para reclamarla y de paso tomar la ciudad, pero cuando ya estaba ante sus murallas decidió retirarse, muchos dicen que tras la intervención del papa León I, que lo convenció de alguna manera, pero los más probable es que fuera una retirada táctica por algún problema importante. Atila moriría un año más tarde, por culpa de una enorme hemorragia nasal celebrando una nueva boda (tenía muchas esposas), quizás por el esfuerzo realizado.

 La Muerte de Atila de Ferenc Paczka

La Muerte de Atila de Ferenc Paczka

Turismundo consiguió ser el primer rey visigodo que podía tratar a los romanos de tú a tú, pero una conspiración, posiblemente azuzada por Aecio, acabó con él dos años después.

En cuanto a Aecio tampoco le fueron muy bien las cosas, tras la muerte de Atila y Turismundo en el 453, su popularidad no podía ser mayor, su control sobre el Imperio era total, lo que ocasionó los celos de Valentiniano III, que lo asesinó en palacio a traición. Valentiniano tampoco duraría mucho, ya que al año siguiente murió a manos de unos antiguos oficiales de Aecio en venganza. Poco le quedaba ya al Imperio romano de Occidente...