La triste historia de Green Boots

A pesar de que muchas veces se ha visto masificado, subir al Everest no es un juego de niños, decenas de muertos a lo largo de los años dan fe de ello. Como por ejemplo el llamado Desastre de 1996, donde perdieron la vida 8 personas. Esta es la historia de una de ellas, o más bien de su cadáver.

En los días 10 y 11 de mayo de 1996 se desató una potente tormenta de nieve que cogió en la cima o intentando llegar a numerosos equipos y escaladores solitarios, hubo muertes tanto en la cara norte como en la sur de la montaña. En el collado sur, cuya historia está muy bien documentada, la gran cantidad de escaladores provocó cuellos de botella y un sinfín de problemas, como cuerdas sin colocar y falta de oxígeno, lo que provocó numerosas muertes por no poder recibir ayuda cuando la tormenta les dio de pleno.

Y por la cara norte el día 10 empezó el ascenso de la expedición de la policía fronteriza indo-tibetana, eran los primeros del año en ascender por ahí e iban sin sherpas, lo que suponía que ellos solos tenían que colocar todo el cordaje para el ascenso, eran seis miembros pero en cuanto empezó el mal tiempo solo tres decidieron hacer cumbre, el capitán Tsewang Samanla, el cabo segundo Dorje Morup, y el jefe de alguaciles Tsewang Paljor.

 Campo Base del Everest

Campo Base del Everest

A las 15:45 llegaron a la cima y llamaron por radio para informar, convirtiéndose en la primera expedición india en conseguirlo por la cara norte. Pero era ya muy tarde para conseguir bajar hasta el campamento sin que se hiciera de noche, y más con la tormenta. No volvió a haber comunicación y ninguno de los tres llegó al campamento situado a 8320 metros. Al día siguiente un equipo japonés salió del campamento para hacer cumbre y parece que se los encontró descendiendo, pero no hubo forma de que los reconocieran o de que se comunicaran ya que todos llevaban el equipo completo con el oxígeno, además no estaban informados de su desaparición, para cuando fueron avisados ya no fueron capaces de verlos ni de ayudarles.

 Los cuerpos de los tres montañistas indios quedaron en la montaña, como tantos otros. Pero aquí es donde empieza la historia de Green Boots. Uno de los cadáveres, posiblemente Tsewang Paljor, quedó a 8500 metros, dentro de una pequeña cueva. Su cuerpo quedó semienterrado por la nieve, pero dejando sus botas, de un verde tirando a chillón, fuera. La cueva está situada en el camino de subida, así que todos y cada uno de los escaladores que pretenden hacer cima tenían que pasar por él, como no podía ser de otro modo, la cueva fue bautizada como La Cueva de Green Boots y se convirtió en un punto de referencia para las ascensiones.

 El tristemente famoso Green Boots

El tristemente famoso Green Boots

En 2006, Green Boots volvió a ser noticia por la trágica muerte de otro montañista, David Sharp. David  Sharp era un buen alpinista que intentaba por tercera vez hacer cumbre en el Everest, esta vez en solitario, y lamentablemente, mal equipado. Viendo que era imposible llegar a la cima y ya congelándose, se refugió en la Cueva de Green Boots, donde fue superado por al menos 40 escaladores, sin que nadie hiciese nada por él. Al día siguiente otro equipo lo encontró vivo pero muy congelado, ellos y otros le ofrecieron algo de ayuda, pero su estado era muy precario y nadie quiso hacerse cargo de un intento de descenso muy difícil, así que fue abandonado hasta la muerte allá arriba, esto provocó una gran polémica, incluso Sir Edmund Hillary, el primer hombre en llegar a la cima, criticó duramente que no se le rescatara.Al año siguiente un equipo consiguió rescatar su cadáver, pero dado el alto coste de hacerlo, pocas veces se lleva a cabo esta práctica.

Y Green Boots siguió allí arriba, en la soledad de la cueva, hasta que en 2014 su cuerpo desapareció sin saber muy bien como para volver a ser encontrado en 2017, momento en que un equipo de 7 Summits Club decidió enterrarlo para siempre.