El naufragio del Wilhelm Gustloff, el mayor de la historia

A finales de la Segunda Guerra Mundial, el 30 de enero de 1945, un enorme transatlántico reconvertido en buque nodriza para submarinos fue alcanzado por un torpedo ruso y se hundió en el mar Báltico con más de 9000 personas a bordo.

Botado en 1937 por orden de Hitler, con 208 metros de eslora, en principio iba a llevar su nombre, pero después se le cambió al de Wilhelm Gustolff, creador del partido nazi en suiza, recientemente asesinado. Era un transatlántico para la clase obrera, con pasajes muy asequibles y sin distinción de categorías, parte de la propaganda nazi para tener contento al pueblo, fue todo un éxito de ventas de billetes. Durante dos años se dedicó a hacer viajes de placer por el Atlántico para las clases obreras alemanas.

Pero a partir de 1939, con el fantasma de la guerra ya amenazante, se decide dar un uso más militar al enorme transatlántico. Primero es usado para recoger a la Legión Cóndor en España al acabar la Guerra Civil. Después es llevado a puerto y reconvertido en buque hospital, sirvió en Danzig y más tarde en Noruega durante la invasión alemana, incluso llegó a participar en el intento de asalto por mar de los alemanes a Inglaterra, la llamada Operación León Marino.

 Soldados alemanes siendo atendidos en el Wilhelm Gustloff,

Soldados alemanes siendo atendidos en el Wilhelm Gustloff,

Para Octubre de 1940, la Kriegsmarine (la armada del III Reich) lo requisó para reconvertirlo en buque cuartel para sus submarinos. Se le dotó de armamento antiaéreo y sirvió como cuartel y alojamiento a las tropas de los submarinos hasta 1943. Pero a partir de estas fechas las cosas ya no van tan bien para los alemanes, que empiezan a retroceder, y es enviado al puerto de Gotenhafen (actual Gdynia en Polonia) para trasladar refugiados hasta Alemania, en el marco de la Operación Aníbal para escapar del avance del Ejército Rojo.

En enero de 1945 la situación en Alemania era ya desesperada, con temperaturas por debajo de los -20 grados, miles de refugiados militares y civiles se amontonaban en Danzig, con el ejército soviético a punto de llegar. El Wilhelm Gustloff empezó a cargar gente, habilitando en  la manera de lo posible el barco para aceptar más refugiados, aquí hay algo de polémica con las cifras, aunque las  oficiales de 8956 personas, es probable que fueran muchas más, y que incluso llegaran a las 10.000, un número enorme incluso para este barco.

 El Wilhelm Gustloff como Barco hospital

El Wilhelm Gustloff como Barco hospital

A las 12 horas del 30 de Enero, recibió la orden de zarpar, acompañado de dos torpederos. Las primeras horas pasaron sin problemas, incluso a las 20:30 se mandó trasmitir un discurso de Hitler por el aniversario de su llegada al poder, pero a las 21:00 recibieron información de que un dragaminas estaba próximo, así que decidieron encender las luces para no chocar con él. En ese momento, un submarino ruso que estaba en la zona, el S-13 comandado por Aleksandr Marinesko lo detecta y le dispara 4 torpedos.

Tres torpedos darían en el blanco, destrozando el barco y matando a cientos, el barco empieza a escorar a estribor, ante el pánico de las miles de personas allí hacinadas, que no pueden hacer otra cosa que tirarse al helado mar, fue imposible organizar una evacuación organizada, provocando muchísimas más víctimas. Justo antes de empezar a hundirse recuperó la estabilidad momentáneamente, permitiendo a más gente escapar.

 Aleksandr Marinesko

Aleksandr Marinesko

Los dos torpederos que lo acompañaban fueron al rescate, salvando a más de 1000 personas entre los dos, otros barcos que llegaron a la zona consiguieron salvar a algunas pocas personas más, llegando a un total de unas 1200, por unas 9000 que murieron ahogadas o por hipotermia.  

La repercusión de semejante hundimiento, sobre todo teniendo en cuenta que había muchos civiles, fue muy grande. Los soviéticos llegaron a dinamitar el pecio del barco hundido para evitar futuras investigaciones y a Marinesko  (que pocos días después hundiría otro barco con 4500 pasajeros) el Alto Mando Naval soviético no quiso convertirlo en un héroe, sino que buscó la forma de desacreditarlo para quitarse responsabilidad de encima.