La Isla de San Simón: Monjes, Trovadores, Corsarios, Saqueos y un Campo de concentración

En el interior de la Ría de Vigo, pertenecientes al Concello de Redondela, hay un pequeño conjunto de pequeñas islas, la mayor, San Simón, es un enclave lleno de historia: monasterio, atacada por Francis Drake, leprosería, cárcel franquista y orfanato entre otras cosas.

Las primeras referencias escritas a ella son de la Edad Media, más concretamente por el trovador Mendinho (posiblemente nacido en la costa cercana a la isla) en una Cantiga de Amigo en la que nombra a la isla. Ya por esa época (siglo XIII) y puede que antes ya había en la isla un monasterio. Parece que primero estuvo habitado por Templarios, y más tarde por Franciscanos. Sufre algún abandono pero sigue controlada por la Diócesis de Tui.

En el contexto de la Guerra Irmandiña (1467-1469), la isla fue escenario de enfrentamientos entre los Irmandiños y la nobleza de la zona.

En 1589, aparece Francis Drake por la zona, y entre otros muchos pillajes por toda la costa, aunque algunos le salieron muy mal, saquea la isla.

En 1702 la isla fue un lugar espectacular para ver la Batalla de Rande entre las tropas francoespañolas y las angloholandesas , donde una parte del tesoro de las Indias que los barcos españoles traían acabó en el fondo de la Ría. Como no, la isla, como toda la costa cercana,  volvió a sufrir el saqueo de los ingleses, la iglesia de San Pedro no sería reconstruida hasta el siglo XIX. Este episodio es recordado por Julio Verne en 20.000 Leguas de viaje submarino, hecho por el cual hay una estatua de él en la isla.

 La estatua de Julio Verne (foto de  Vigoé )

La estatua de Julio Verne (foto de Vigoé)

Con la isla deshabitada y a partir de 1838 se decidió convertirla en una leprosería, usando la pequeña isla de San Antón para los enfermos incurables (Lazareto sucio) y a San Simón para los tratables (Lazareto limpio), además sirvió como lugar de cuarentena para las embarcaciones que llegaban de América, evitando de esa forma su expansión por tierra.

En 1927 se clausuró la leprosería, y a partir de aquí empieza su época más oscura, a partir de 1936 se convirtió en una cárcel franquista, más bien un campo de concentración y exterminio. Durante su primer año de funcionamiento las ejecuciones por parte de los falangistas eran diarias. Después pasó a estar sobresaturada con más de 3000 presos en ella, comunistas, socialistas, anarquistas o republicanos traídos de toda España, muchos murieron de hambre y enfermedades. Los últimos años, hasta su cierre en 1943 era el lugar donde se llevaban a los presos de más edad.

 La antigua cárcel en la actualidad

La antigua cárcel en la actualidad

A partir de su cierre se convirtió en el lugar de vacaciones de un buen número de falangistas de la Guardia de Franco y así siguió hasta que fue de nuevo clausurada en 1950 tras un accidente; unos 50 falangistas volvían de la isla en una lancha cuando uno de ellos cayó por la borda, el resto, al verlo, se precipitó hacia el lado que este cayó para ayudarlo, haciendo que la embarcación escorase y dando la vuelta, cayendo todos al mar. A pesar de que era un día despejado y no había apenas olas, 43 de ellos murieron ahogados (muchos no sabían nadar). Un poquito de justicia poética…

 La leprosería o lazareto, reconvertido después en la residencia para los militares

La leprosería o lazareto, reconvertido después en la residencia para los militares

Más tarde, entre 1955 y 1963 fue el Hogar para Huérfanos de Marineros de Méndez Núñez.

Y abandonada quedó hasta 1999, cuando fue declarada Bien de Interés Cultural, siendo rehabilitada para su uso como espacio cultural. Desde 2006 se homenajea en ellas a las víctimas de franquismo que allí sufrieron y murieron. Hay visitas gratuitas guiadas para grupos pequeños y desde 2011 también acoge el Festival Sinsal Son como parte de su vertiente más cultural. El mejor homenaje a esos tiempos oscuros es convertir la isla en un foco de luz y cultura.