Las Mouras y los Mouros, habitantes de leyenda de Galicia.

Galicia, y en general todo el norte peninsular, está llena de todo tipo de leyendas que cuentan o intentan explicar ciertas cosas. Por ejemplo, para nosotros está muy claro, al menos en parte, de donde vienen los castros, los dólmenes y demás estructuras de piedra que cuentan con milenios de antigüedad. Pero para la gente de otras épocas esa explicación era más difícil y así nacieron leyendas como de la que vamos a hablar hoy.

Imaginaos a un habitante de un pueblo de Galicia en plena Edad Media, que casualmente vive al lado de un antiguo y enorme dolmen o un castro celta o incluso un túmulo funerario hecho de piedras enormes. ¿Cómo es posible que se construyera eso si él en ese momento no tiene la tecnología necesaria para hacerlo? A lo largo de la historia se dieron muchas respuestas distintas a esto, una de ellas fue la de los Gigantes, que aparecen en casi todas las culturas para justificar las grandes construcciones del pasado y aquí ocurre algo parecido.

 Petroglifo llamada de A Moura, ubicado en el Sitio Arqueológico de Pena Furada en A Coruña

Petroglifo llamada de A Moura, ubicado en el Sitio Arqueológico de Pena Furada en A Coruña

Los Mouros era un pueblo pagano de criaturas de gran tamaño, de piel oscura y deformes, que poseían grandes cantidades de oro, normalmente escondido bajo tierra o en los lugares que vivían y frecuentaban, como los Castros, los túmulos de piedra, los dólmenes, los castillos antiguos… evidentemente también eran los constructores de estos lugares.  Se podían llegar a hacer tratos con ellos a cambio de oro, pero había que tener cuidado con cumplir lo prometido, porque podías perder algo más que el oro recibido.

En cambio, las Mouras eran hermosas criaturas de piel pálida y cabellos rubios, que habitaban, además de en las antiguas construcciones en lagos, fuentes y ríos. Eran cautivadoras y era fácil encontrarlas peinándose sus largos cabellos, también están consideradas constructoras, pero mágicas, no les hacía falta ser tan grandes como sus homónimos masculinos, y custodiadoras de grandes tesoros. A las Mouras se las reconoce también como Brujas o Hechiceras (Meigas), e incluso se las puede relacionar con las Banshee de las leyendas irlandesas.

Existen un montón de sitios a lo largo de Galicia con el topónimo de Mouro o Moura, normalmente cerca de restos antiguos. También existen numerosas leyendas, sobre todo de Mouras, siempre atadas a un lugar, guardando algo maravilloso o viviendo bajo piedras mágicas, en las que es importante no sentarse si no quieres quedar hechizado. La noche de San Juanes especialmente importante para encontrarse o tratar con una Moura, ya que es una noche mágica, en la que puedes conseguir sus riquezas, o quizás algo más, a cambio de un trato.

 Estas puertas eran el acceso a los baños castrexos, la leyenda dice que las piedras (llamada Pedra Formosa) eran colocadas por una Moura

Estas puertas eran el acceso a los baños castrexos, la leyenda dice que las piedras (llamada Pedra Formosa) eran colocadas por una Moura

A pesar de que el término Mouro parece venir de Moro, todo parece indicar que es más probable que venga de la palabra celta “mrvos” o del latin “mortuus”, o sea, los muertos, para referirse a antepasados que ya no existen.