El monje que conquistó Mónaco

A finales del siglo XII en Europa se estaba desarrollando un conflictos civil, político y religioso que tardó mucho tiempo en arreglarse. Era el conflicto entre Guelfos y Gibelinos, los primeros apoyando las recomendaciones del Papa y los segundos las del Emperador del Sacro Imperio Romano. El conflicto llegó a Italia, y concretamente, en Génova, la lucha interna entre las dos facciones desembocaría en la creación de un nuevo estado.

 Mónaco

Mónaco

Francisco Grimaldi era el líder de su familia, que ya tenía cierto poder dentro de Génova, pero que apoyó al bando perdedor en el conflicto y tuvieron que exiliarse. Pero Francisco no iba a dejar esto sin venganza. 

Génova había construido hacía poco un castillo en La Roca de Mónaco, territorio que le pertenecía. El castillo era bastante difícil de tomar, pero no para Francisco, para algo pasó a la historia con el sobrenombre de El Malicioso. Los Grimaldi aún disponían de un pequeño ejército, insuficiente para tomar el castillo. Así qué, Francisco decidió disfrazarse él y sus hombres de monjes franciscanos y fue hasta las puertas del castillo pidiendo que les dejaran entrar para hacer noche, el resto seguro que os lo imagináis, una vez abrieron las puertas, él y sus soldados entraron espada en mano y tomaron el castillo.

 La Roca en la actualidad

La Roca en la actualidad

Desgraciadamente para él, los genoveses lo consiguieron desalojar cuatro años después, pero su sucesor (primo e hijastro de Francisco), Rainiero la volvió a reconquistar con el apoyo de Francia.

 Raniero I Grimaldi

Raniero I Grimaldi

Y desde entonces los Grimaldi llevan 800 años casi interrumpidos de reinado, siempre eligiendo a caballo ganador, alineándose con el rey de Francia o el más poderoso, como con Carlos I de España, e incluso sobreviviendo a la Revolución francesa, hasta llegar a la época actual, donde destacan, sobre todo, en la prensa del corazón