El Camuflaje Dazzle: el cubismo en la guerra

Durante la Primera Guerra Mundial, con el conflicto ya avanzado, sobre 1917, la armada inglesa se encontró con un grave problema. Alemania, viendo que iba perdiendo terreno lanzó a sus submarinos a la caza total de cualquier barco que encontrara. Los barcos hundidos y las bajas se multiplicaron, las pérdidas superaban holgadamente las 500.000 toneladas al mes. Los temidos U-Boote cazaban por todo el Atlántico sin que ningún método para intentar frenarlos o despistarlos funcionara. Al final, en 1918, con la entrada en la guerra de EEUU, a causa justamente de este motivo, y los nuevos métodos de aviación y las nuevas contramedidas acabaron con ellos. Pero durante ese tiempo se probaron un montón de métodos para despistar a los submarinos teutones, casi ninguno funcionó, pero hubo uno que destacó, no sólo por su supuesta eficacia, sino por su originalidad.

Submarino alemán de la época

Submarino alemán de la época

Norman Wilkinson fue un pintor e ilustrador enrolado en la Royal Navy inglesa con rango de Capitán de corbeta, que ideó un método para engañar a los submarinos alemanes. Wilkinson sabía que no podían esconder las naves, pero sí que podrían engañar hasta cierto punto a los alemanes. Wilkinson, como pintor, conocía un nuevo movimiento artístico, el cubismo, en el que se juega con la perspectiva, las formas y las figuras geométricas, y pensó que se podría usar para despistar a los submarinos.

Recordaros que los submarinos en esta época aún no eran muy sofisticados, y para disparar a un barco tenían que fijarlo con el periscopio y hacer los cálculos precisos. Wilkinson estudió el punto de vista desde un submarino y empezó a diseñar una serie de dibujos geométricos que podrían alterar la percepción desde prismáticos o periscopios.

Barco pintado con el Efecto Dazzle

Barco pintado con el Efecto Dazzle

Tras unas cuantas pruebas, la Royal Navy permitió probarlo, pintaron un barco con las líneas y las figuras geométricas. Durante la prueba, en la que estuvo el rey Jorge V, que había servido muchas años en la marina. En el puerto apareció un pequeño barco, pintado a rayas blancas y negras que destaca sobre cualquier cosa, hubo un poco de mofa al verlo y muchos pensaron que sería una pérdida de tiempo, pero Wilkinson no se vino abajo y pidió al almirantazgo que intentara medir su orientación .Tanto el rey algún otro miembro del almirantazgo erraron en sus cálculos al intentarlo. Parecía que la idea de Wilkinson de remarcar su presencia con esta pintura hacía difícil saber exactamente donde se encontraba el barco.

Un anciano Normal Wilkinson 

Un anciano Normal Wilkinson 

Muchos barcos, que llamaban poderosamente la atención en los puertos, fueron botados con esta pintura y parece que funcionó, aunque los datos de la época son un poco confusos y contradictorios. Nuevos estudios indicaron posteriormente que en ciertos casos podía haber un error de hasta 58º. A pesar de que a muchos altos mandos de la marina les resultaba una vergüenza usarlo, EEUU se negó rotundamente, el efecto Dazzle llegó a usarse en la Segunda Guerra mundial, aunque con mucho menos éxito e incluso hoy en día en algunos países, las patrulleras de aduanas siguen usando este tipo de pinturas para confundir.