La Coca gallega… Y no, no es lo qué estáis pensando

La Coca gallega… Y no, no es lo qué estáis pensando

Galicia, y todo el norte peninsular, está llena de historias mitológicas, donde aparecen todo tipo de monstruos y animales fantásticos.

Uno de los más espectaculares es el dragón, llamado tarasca, culebrón en León, cuélebre en Asturias, herensugue en Euskadi o coca en Galicia, aunque todos tienen sus diferencias, suele tener bastantes cosas en común. Un bicho gigante, con escamas, puede tener o no cuernos, con alas, normalmente de murciélago, que guarda fenomenales tesoros y que suele tener apetito por las muchachas jóvenes.

La Isla de San Simón

La Isla de San Simón

En Galicia, la leyenda de la Coca (que parece venir del término latino Cocatrix) se remonta al siglo XIV, cuando el monstruo apareció en la Ría de Vigo y se adentró en tierra, hasta Redondela, donde se comió a dos chicas sin que nadie pudiera hacer nada. Al poco, se hizo fuerte en la Isla de San Simón (cuya historia merece un relato aparte) y desde ahí se dedicó a aterrorizar la zona y a secuestras jóvenes señoritas.

Hasta que un día Xan Carallás (una figura mítica que podría ser la representación del pueblo en muchas leyendas gallegas) escuchó los gritos desesperados de las doncellas, consiguió juntar a un grupo de valientes, y armados con espadas asaltaron San Simón y mataron a la bestia y rescataron a las doncellas. Después, todo fue fiesta y jolgorio.

La leyenda como tal, es interpretada durante las fiestas del Corpus Christi en Redondela, con niñas vestidas de blanco haciendo de secuestradas, los marineros, la Danza de las Espadas y la propia Coca, como no. Además de San Jorge atacando al dragón.

La terrible Coca. Foto sacada de http://www.vigoalminuto.com

La terrible Coca. Foto sacada de http://www.vigoalminuto.com

Se cree que el mito de la Coca proviene del siglo XX, pero la fiesta se conoce al menos desde el siglo XVI, por lo que se cree que la leyenda de la Coca, como en otros muchos sitios, se creó para explicar unas costumbres muy específicas que no tienen cabida en una festividad católica y que seguramente sean anteriores.

Si alguno está interesado todos los años se celebra a mediados de Junio, puede ir a ver a la Coca en persona y disfrutar de una festividad que merece la pena.