Argamasilla, el mentiroso de los Rayos X en los ojos

Argamasilla, el mentiroso de los Rayos X en los ojos

Joaquín Argamasilla, nacido en 1905, fue un noble español, el XI marqués de Santacara, pero además de poseer un rancio abolengo poseía, según él, algo más: Visión de Rayos X, como Supermán…

En la década de los años 20 estaba muy de moda la parapsicología, todo lo que estuviera relacionado con lo paranormal triunfaba, por lo que se entiende la gran cantidad de charlatanes que prosperaron.

Uno de ellos fue el mencionado Argamasilla, que se hizo muy famoso elaborando trucos en los que era capaz de ver objetos encerrados dentro de cajas opacas, tales portentos incluían leer anotaciones en papeles o acertar la horas de un reloj sin abrir la caja o cubriéndose los ojos con un pañuelo.

Valle Inclán

Valle Inclán

Estos supuestos poderes causaron un gran revuelo, Valle Inclán, el creador del Esperpento, creía sin dudarlo en sus poderes y Robert Richert, premio nobel en medicina en el 1913, también. Incluso la reina María Cristina propuso una comisión para investigarlo, en la que participó Ramón y Cajal, que no se dejó convencer, a pesar de que no llegaron a ninguna conclusión.

Su fama fue creciendo, y en 1924 cruzó el charco y marchó a una gira a Nueva York, donde, con gran habilidad comercial, empezó a hacerse llamar el Hombre de Rayos X en los Ojos. Pero esto fue su perdición, por esas fechas allí también se encontraba Harry Houdini, el famoso mago, que por esta época, desencantado con los médiums tras intentar ponerse en contacto con su madre recién fallecida, se dedicaba a desenmascarar a todos los que afirmaban poseer habilidades paranormales.

Foto de Argamasilla y Houdini, por su expresión, de antes de que lo jodiera

Foto de Argamasilla y Houdini, por su expresión, de antes de que lo jodiera

Houdini fue a uno de los shows de Argamasilla, donde seguía con sus trucos, cajas cerradas y pañuelos en los ojos. Enseguida Houdini, que era un experto en esto de los trucos, se dio cuenta de que había algo que no encajaba y empezó a apretar al español. El mago se dio cuenta del truco que usaba para ver a través del pañuelo (seguramente porque también lo usaba) y también como abría ligeramente, con gran habilidad, eso sí, las cajas para ver lo que había escrito dentro.

En una ocasión, le dio un reloj de pulsera, con tapa, previamente manipulado para que no se pudiera abrir, para que leyera la hora que había dentro, evidentemente Argamasilla fracasó. En otra ocasión, le dijo que usara una caja que traía él, y no las que solía usar, ahí ya, directamente, y viéndose pillado, se negó.

Al final, todo el mundo se dio cuenta de que era un farsante y la prensa mundial se hizo eco de esta situación, provocando que se tuviera que retirar del circuito de lo paranormal, eso sí, aduciendo una repentina perdida de sus poderes.

Houdini

Houdini

Pero como en este país nos gustan los mentirosos, poco hay que fijarse para saber que eso es así, y además este era de buena familia, cayó hacia arriba y unos cuantos años después se convirtió en el director general de Cinematografía y Teatro (de 1952 a 1955), porque quien mejor que un farsante para entender la ficción…