El Monte Ararat, donde Noé perdió el Arca.

El Monte Ararat, donde Noé perdió el Arca.

Según alguna tradición cristiana, el Monte Ararat sería el lugar donde hizo tierra el Arca de Noé durante 40 días y 40 noches, tras el Diluvio Universal. Esto simplemente fue poco más que folclore, hasta el siglo XIX y XX empezaron a llegar “investigadores” buscando la famosa arca para demostrar que el Diluvio había existido.

En 1829, el Doctor Frederich Parrot, dejó escrito que el monasterio de San Jacobo, en el mismo monte, había sido construido con la madera de la propia arca. Desgraciadamente poco quedó del monasterio tras una erupción (el monte Ararat es un volcán) unos pocos años después, también es mala suerte…

El Arca de Noe según un pedazo de artista

El Arca de Noe según un pedazo de artista

En 1950 un alpinista francés, Fernand Navarra, encontró restos de madera, que una vez datados con Carbono 14 dio que tenían 7000 años de antigüedad. Pero teniendo en cuenta que es una zona que siempre estuvo habitada, no es demasiado concluyente.

Todo había quedado en nada hasta que aparecieron, ya en pleno siglo XX, unas fotografías hechas por aviones y satélites, que mostraban ciertas formas que podían recordar a un barco y también algunos restos de madera.

Incluso alguien de la talla de un astronauta, como fue James B. Irwin, el octavo hombre en pisar la Luna, se pasó un montón de años encabezando expediciones en la zona, todas infructuosas.

Pero si alguno de estos arqueólogos aficionados es destacable, es Ron Wyatt, una suerte de Indiana Jones, completamente obsesionado con encontrar restos arqueológicos bíblicos. Este enfermero, se volvió literalmente loco cuando descubrió el Sitio arqueológico de Durupinar, cerca del monte Ararat. Allí, una formación rocosa, que ya había sido reconocida y descartada por arqueólogos, destaca por su peculiar forma, que recuerda vagamente al “fósil” de piedra de un barco. Para Wyatt fue una revelación, y marchó a Turquía a investigarla.

Durupinar, y la estructura que parece un barco

Durupinar, y la estructura que parece un barco

Wyatt se tiró un montón de años intentando ganar notoriedad e intentando que le creyeran, en 1985, junto con un exmarine americano, David Fasold, escribió un libro, El Arca de Noé, donde cuentan como detectaron hierro en las piedras que supuestamente son el arca y que justo median lo mismo que tendría que medir el Arca según la Biblia. Con los años, Fasold dejó de creer en eso y se desdijo de sus primeras impresiones, pero Wyatt siguió a lo suyo. Estudios más modernos hechos por profesionales, como uno llevado a cabo por National Geographic, han dictaminado que ahí no hay nada de hierro, sólo una formación de roca con una curiosa forma.

Aunque a día de hoy es una teoría casi descartada, aún hay quien la defiende, incluso tras la muerte de sus creadores. Pero qué decir de Wyatt, que además de autoconcederse el descubrimiento del Arca, lo hizo también de Sodoma y Gomorra, la Torre de Babel, el lugar por el que Moises abrió el Mar Rojo, el Arca de la Alianza y los 10 Mandamientos, el lugar donde Jesús fue crucificado, incluso sangre del mismo, y un largo etcétera que deja poco lugar a creer en semejante charlatán.

Eso sí, si viajáis a Turquía no es podéis perder hacer un viaje a Ararat y también a Durupinar, a pesar de todo, son zonas increíblemente bonitas para ver y disfrutar.