AlexHistoria, Polla, Rey, España

Fernando VII, el rey pollón.

AlexHistoria, Polla, Rey, España
Fernando VII, el rey pollón.

Cobarde, traicionero, inepto, traidor, repugnante, con el labio caído, posiblemente el peor rey de España, al menos el peor Borbón, y esos son palabras mayores…

Nacido en 1874, hijo de Carlos IV y María Luisa de Parma, nunca se entendió con sus padres. Siendo aún príncipe se encontró en medio de todos los tejemanejes de Napoléon. Tras las continuas cagadas de Manuel Godoy, valido del Rey, y muy cariñoso en la intimidad con la reina, vio como el pueblo se levantaba contra su padre y como poco después Napoléon tomaba el país y obligaba a abdicar a los dos para pasarle el trono a su hermano José Bonaparte. Pero en vez de luchar por su trono, ya que contaba con el apoyo del pueblo español, y en un alarde de auténtica valentía, le rogó a Napoleón que lo adoptara como hijo y sucesor. Eso sí, una vez ganada la guerra volvió a España y se hizo coronar rey para apto seguido mearse, metafóricamente, en todos sus súbditos, que lo llamaban “El deseado”, y acabar con todas las reformas y la constitución por la que lucharon. Una joya de persona.

Miradlo que guapo... ¡Qué percha!

Miradlo que guapo... ¡Qué percha!

Pero dejemos a un lado sus múltiples defectos y centrémonos en… otro defecto físico, tendiendo a monstruoso. Fernando VII sufría macrosomía genital, quizás, quien sabe, de tanta endogamia borbónica, vamos, que tenía un pollón como un brazo, excepcionalmente gordo en la punta, lo que, como os podéis imaginar, no era plato de buen gusto para ninguna de sus mujeres y amantes.

Se cree que sus primeras mujeres murieron a causa de su enorme miembro. La primera, María Antonia de Nápoles sufrió dos abortos. La segunda, María Isabel de Braganza (su sobrina), murió en el parto de su segundo hijo, el primero había muerto a los 4 meses, por “complicaciones”,  estas complicaciones, que los médicos explicaron como un “síncope” fue algo un poquito más macabro, murió al despertarse mientras la abrían para quitarle al feto al creerla muerta, que muerte más desagradable…

La pobre beata María Josefa de Sajonia

La pobre beata María Josefa de Sajonia

La tercera, aunque también murió joven, no fue por culpa del Rey, más bien lo contrario. María Josefa de Sajonia fue elegida a los 16 añitos para desposarse con el rey, ya talludito. Esta joven princesa alemana había sido criada en un convento y era prácticamente una monja, y claro está, no estaba ni de lejos preparada para acostarse con el rey y su enorme miembro. Se negó desde un principio a acostarse con él, hasta tuvo que intervenir el papa, y decirle que tenía que consumar el matrimonio. Aún así la nueva reina no se dejaba tocar por el rey, y este enfadado, obliga a las ayudantes de cámara de la reina a que la preparen para que la pueda penetrar a gusto. Estas le debieron explicar cómo iba el asunto y esta, resignada, aceptó su sino, pero su cuerpo no dijo lo mismo, y cuando volvió el rey con el pollazo erecto, las tripas de la reina dijeron basta y mancharon toda la cama… Al final, seguramente, el rey consiguió su propósito, pero la relación con la reina fue siempre muy distante, y la pobre, moriría unos años después de fiebre sin darle descendientes.

Por último, se casa con otra sobrina, para no cambiar la tradición, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Esta debía venir bien avisada y entrenada, ya que no sólo sobrevive sin daños a compartir el lecho con el rey, sino que le da dos hijas, la futura Isabel II y Luisa Fernanda.    

El famoso colchón pollíl (aunque este sea una reproducción)

El famoso colchón pollíl (aunque este sea una reproducción)

Quizás tuvo que ver con eso, el ingenioso invento que le prepararon al rey, un cojín con agujero, como un Donut, para su miembro, para que de esa manera, hiciera tope y no reventara a sus esposas y amantes. Porque al rey, además de pinta de sátiro, debía de serlo, porque el sexo, junto con el tabaco, eran sus dos mayores vicios.