García, el rey triste.

García, el rey triste.

García, nacido en el año 1042, fue el pequeño de 5 hermanos, tercer varón, del rey Fernando I de León y de su mujer Sancha.

Fernando I fue un rey guerrero que consiguió unificar bajo su reinado los reinos de castilla y león y aumentarlos a costa de los pequeños reinos musulmanes de la época. Aún así, desde que sus hijos son pequeños decide repartir el reino entre ellos, para Sancho (Sancho II), el mayor, Castilla, para Alfonso (Alfonso VI), León y para García Galicia.

Pintura de García de Galicia

Pintura de García de Galicia

García pasó mucho tiempo durante su infancia en Galicia, bajo las directrices de Cresconio, Obispo de Santiago (el mismo que expulsó al vikingo Ulf el Gallego, del que ya hablamos).

Una vez que Fernando I muere, la división de su reino se hace oficial, y durante un tiempo los tres hermanos mantienen las formas, García se encarga de estabilizar el reino e incluso de batallar contra los condes que se intentan alzar contra él, viéndolo en una posición débil, que él se encarga de hacerles ver que no era así.

Pero a la muerte de su madre, las envidias y los rencores ganan. Sancho y Alfonso deciden unirse contra García, ya que consideraban que el reparto de su padre no era justo para ellos. La potencia de los dos reinos combinados es demasiado para Garcia y su ejército, que es derrotado. Sancho decide exiliar a García, que se tiene que marchar al reino de taifa de Sevilla.

 Para Sancho, que pasaría a la historia con el sobrenombre de El fuerte, aún no es suficiente, y marcha contra su hermano Alfonso, volviendo a unificar los territorios de su padre, pero la alegría no le dura mucho. Aquí entra en la historia Urraca, hermana de todos ellos, a la que su padre dejó la ciudad de Zamora. Alfonso era el preferido de Urraca, y cuando este pierde decide resistir a Sancho en su ciudad y desarrolla un plan para derrotarlo cuando este sitia la ciudad. Esta usa a Vellido Dolfos, un noble local, para que se infiltre entre las tropas de Sancho y se gane su favor, y este lo consigue hasta el punto de acompañar al rey cuando este está solo. Una de esas veces, mientras Sancho echa una meada contra la muralla de Zamora, Vellido lo atraviesa a traición con su lanza y lo mata.

Muerto Sancho, y gracias a los manejos de Urraca, Alfonso es declarado su heredero y se queda con todo su patrimonio y nombrado rey de Castilla y León, puede que la historia os suene, porque estos dos reyes son los que salen en el Cantar del mío Cid, y es posible que el propio Cid (que no era más que un mercenario a sueldo) participara en las batallas contra García.

García aprovecha la inestabilidad del momento para volver a Galicia y reclamar su trono apoyado por la mayoría de los nobles gallegos. Y aquí se vuelve a ver la diferencia de carácter entre los hermanos, Urraca y Alfonso deciden tenderle una trampa a García, y lo llaman para parlamentar a lo que García, que nunca quiso luchar contra sus hermanos, acude con parte de sus hombres. Pero Alfonso no respeta los trámites de paz y lo apresa.

García es enviado al Castillo de Luna en León (hoy en completas ruinas) donde pasaría el resto de su vida encarcelado.

Panteón de Reyes de San Isidoro de León donde está enterrado García

Panteón de Reyes de San Isidoro de León donde está enterrado García

Y allí, triste y traicionado por toda su familia pasa los últimos años de su vida, hasta que muere, en el año 1090, y es enterrado, por su propia voluntad, con las cadenas que le fueron impuestas tantos años, para recordar la traición que se cometió con él.