Cuando los Dioses son unos Cerdos

No, no vamos a hablar de que Zeus no subía la tapa del váter o que Thor no se duchaba muy a menudo, vamos a hablar de los distintos cerdos que existen en la mitología, en este caso nórdica, que parece que sentían especial predilección por ellos.

Empecemos por el que tenía el peor trabajo de todos, Saehrimnir. Este pobre bicho era un jabalí cósmico que todas las noches era matado y servido para la cenar de los dioses nórdicos y sus guerreros en el Valhalla. Lo cocinaba en un caldero mágico, Andhrimnir, el cocinero de los dioses. Una vez todos se hartaban de él, era resucitado hasta la noche siguiente para volver a ser devorado. En el Gylfaginnig, el libro de relatos mitológicos de Snorri Sturluson hay una canción a sus jamones y lo ricos que están.

Gullinbursti era el cerdo dorado del dios Frey, el dios nórdico de la lluvia, el amanecer y la fertilidad. Al cerdo lo forjaron dos enanos, Brokkr y Sindri en competencia con Loki para otorgar mejores regalos a los dioses. El puerco dorado corría más que cualquier caballo, incluso sobre el agua e incluso podía volar, y allí donde iba iluminaba todo con su resplandeciente pelaje.

 Frey y su cerdo dorado

Frey y su cerdo dorado

Hildisvíni era el jabalí de Freya, que lo usaba para tirar su carro cuando sus gatos querían descansar (no había protectoras de animales entre los dioses nórdicos).

En la Isla de Man también tienen su propio supercerdo, Jimmy Pies Cuadrados, un cerdo gigante bípedo con las pezuñas envueltas en percal dándole forma cuadrada. Es un cerdo pacífico que se dedica a pasear por ahí sin dar problemas. Durante un tiempo fue la montura de un gigante tira piedras.

También en otras mitologías aparecen los cerdos, como en la griega: la Cerda de Cromión, hija del monstruo Tifón y la ninfa medioserpiente Equidna. También la llamaban Fea, no por ser un bicho horrible, sino por la mujer que la cuidaba. La cerda asoló las zonas de Megara y Corinto hasta que el héroe Teseo apareció y se la cargó.

  Teseo y la Cerda de Cromión

Teseo y la Cerda de Cromión

Siguiendo con la mitología griega, Ulises también lo pasó mal con cerdos, pero de una forma distinta, ya que la hechicera Circe convirtió a parte de su tripulación en gorrinos cuando estos desembarcaron en la isla de Eea. Ulises, siempre tan ingenioso, consiguió engañarla y la obligó a devolverles su forma humana.