El papiro erótico de Turín, pornografía del siglo XVI a.c.

El papiro erótico de Turín, pornografía del siglo XVI a.c.

Deir el-Medina era un poblado obrero del Antiguo Egipto, ubicado entre el Valle de los Reyes y el de las Reinas, en él se concentraban los obreros que se dedicaban a construir los monumentos funerarios como las pirámides (no eran esclavos, eso fue una mala interpretación de la historia, ahora superada, sino obreros altamente cualificados). Este poblado disponía de todo lo necesario para la convivencia de los obreros, y cuando digo todo es todo, hasta las necesidades más íntimas…

Deir el-Medina en la actualidad

Deir el-Medina en la actualidad

En el siglo XIX durante las excavaciones en la zona, además de un montón de pirámides, monumentos y momias se encontró una pequeña vasija y dentro de ella un papiro, bastante destrozado por el paso del tiempo, se cree que es de la época del reinado de Ramses II (1279-1213 a.c.), pero aún visible. La cara de su descubridor debió de ser espectacular, ya que cuando lo abrió descubrió dibujos de gente copulando, y no uno ni dos, sino un auténtico kamasutra egipcio de posturas sexuales, una docena de hombres (algunos increíblemente bien dotados) y mujeres dibujados en todas las posturas que os podáis imaginar.

El propósito del papiro no está del todo claro, pero yo me inclino por una teoría, sea verdad o no, me imagino a un montón de egipcios pasándose a escondidas el papiro para regalarse un buen momento privado, como haría un grupo de adolescentes con una revista porno actual.

Detalle del papiro... ¡menudo pollón!

Detalle del papiro... ¡menudo pollón!

Sea como fuera, el papiro generó un montón de revuelo en el mundo arqueológico del puritano siglo XIX, incluso Champollion, el descubridor de la Piedra Rosetta, llegó a decir que era una monstruosa obscenidad. Tanto asustó a los arqueólogos de la época que no quisieron mostrárselo al mundo. Así que fue guardado en un cajón y no volvió a ser descubierto hasta 1973.

A día de hoy se exhibe en el Museo Egipcio de Turín,  de ahí su nombre, y se puede visitar, pero tienes que pedir permiso, no está a la vista de todos, no vaya a ser que alguien se escandalice con un dibujo de un pene de hace 3000 años.