Francis Drake en Baiona.

Francis Drake en Baiona.

El 8 de Octubre se cumplieron 431 años del ataque del corsario Sir Francis Drake (era corsario, y no pirata, porque tenía licencia para serlo, la patente de corso, que le entregó la reina Isabel I de Inglaterra).

Por esta época Drake ya contaba con el reconocimiento de la reina, que lo mandó con un flota a tocar las narices a España, ya que sospechaba que el rey Felipe II estaba tramando algo, y lo estaba, lo que después fue conocido como la Armada Invencible (que conste que ese nombre se lo pusieron los ingleses a toro pasado para hacer más grande su victoria). Así que Drake embarcó con su flota de 30 navíos y 1500 hombres y navegó a Galicia, concretamente a un puerto al sur de esta, a Baiona, que por entonces era un puerto muy importante por su posición estratégica y que se hizo famoso 90 años antes por la llegada de uno de los barcos de Colón en su primera aventura.

Drake quería capturar la villa, pero ante él, con un ejército de 5000 hombres reclutados a toda prisa estaba Diego Sarmiento de Acuña, Conde de Gondomar. Drake desembarca en una de las playas, lejos de la fortaleza de Monterreal que preside Baiona, allí evalúa la situación, y viéndose en minoría, parece que en ningún momento contó con la capacidad organizativa del Conde de Gondomar, que le puso enfrente un ejército de campesinos, pero demasiado numeroso. Así que sólo un día después de llegar, y sin llegar a luchar, decide embarcar de nuevo y marchar, quemando antes la única iglesia que tiene a mano, la Capilla de Santa Marta, una capilla románica que quedaría destruida hasta 1855.  

Diego Sarmiento de Acuña, I Conde de Gondomar

Diego Sarmiento de Acuña, I Conde de Gondomar

Ante semejante varapalo, pone rumbo hacia Vigo, intentando paliar esta derrota, desembarca en el monte de A Guía, pero allí se encuentra, de nuevo con el Conde de Gondomar y su ejército, al que se le sumaron más hombres. Maldiciendo la situación, y con el rabo entre las piernas, decide marcharse de nuevo, esta vez de vuelta a Inglaterra. Eso sí, no olvidaría esta derrota, la primera sufrida, y cuatro años después volvería al frente de una flota mucho mayor, la llamada Contraarmada (que sería un fracaso casi parecido que la Armada Invencible) y tras atacar A Coruña y ser rechazado bajaría hasta la Ría de Vigo, y ante la fortificada Baiona decide atacar Vigo, esta vez sin posibilidades de resistencia, y la arrasaría.

Aún así, a Baiona y Vigo les queda el honor de haber resistido al pirata más famoso de todos los tiempos. 

La Fortaleza de Monterreal en la actualidad

La Fortaleza de Monterreal en la actualidad