Alex

El puto Rey del Punk

Alex
El puto Rey del Punk

 

                Hoy vamos a hablar de un tío que no deja indiferente a nadie, grosero, sucio, loco... la verdad que no hay adjetivos suficientes para definirlo. Es un personaje completamente irrepetible, con todos ustedes: GG Allin.

                Algunos ya lo conoceréis y sabréis de su importancia en el mundillo del punk y la contracultura, pero otros no tendréis ni idea. ¿Y quién es este tipo? Vayamos por partes.

                GG Allin nació en 1956 en New Hampshire, EEUU, con el nombre de Jesus Christ Allin. porque su padre, un fanático religioso de los que ya no quedan tuvo una visión en la que el mismo Jesús le dijo que su hijo iba a ser el nuevo mesías, como veis, su infancia ya no fue para nada normal. Su padre, que era una joyita, abusaba física y verbalmente de ellos hasta que su madre decidió largarse con los niños (GG y su hermano) de la infecta cabaña donde vivían. Por cierto, el apodo de GG venía de su hermano, que era como lo llamaba ya que no sabía pronunciar bien "Yisus". Su madre le cambió el nombre a Kevin Michael , pero el apodo lo mantuvo.

                En el colegio, la personalidad compleja y antisocial de GG empezó a marcar su vida, tuvo infinidad de problemas y se dedicó a vender drogas y allanar viviendas mientras empezaba su carrera musical, en 1980, con The Jabbers sacó su primer LP, un punk melódico y humorístico, alejado aún del desmadre que sería después. Pero GG empezó su espiral de drogas, locuras y cárcel y el grupo terminó por disolverse.  

                Pasó por un montón de bandas, y a mediados de los 80 empezó su "show", el que lo haría famoso. Aviso: a partir de aquí la historia se vuelve muy chunga, hasta el momento tenemos a un punk medio cualquiera, ahora es un autentico delirio autodestructivo lleno de mierda (literalmente). Empezó a tomar laxantes antes de los conciertos, para cagarse mientras cantaba mientras se revolcaba en su mierda, se la tiraba al público y se dedicaba a pelearse con ellos mientras se abría la cabeza a golpes de micrófono. Se liaba tanto que rara vez acababa un concierto.

                Era un adicto a la heroína y un alcohólico, además, no lo tocaba el agua ni cuando llovía, así que podéis imaginaros el olor que despedía. Durante el resto de los 80, entre drogas, conciertos de mierda y la cárcel, sacó un disco de Country y se hizo amigo de John Wayne Gacy, "el payaso asesino"  uno de los peores asesinos en serie de EEUU, que incluso le pintó un cuadro, que fue portada de el documental Hated: GGAllin and the Murder Junkies, mientras estaba en la cárcel esperando para ser ejecutado.

La portada hecha con el cuadro del Payaso Asesino

La portada hecha con el cuadro del Payaso Asesino

                En el 89 vuelve a prisión acusado de violación y ahí empieza su última locura, la que lo hizo famoso, la que lo llevó incluso al programa de Jerry Springer primero del Manifiesto de GG Allin, donde criticaba a todos los grupos punk, como los Ramones ySex Pistols de venderse a la industria, siendo él el autentico espíritu del Rock & Roll y después el propio documental del que os acabo de hablar: Una hora escasa de degeneración, mierda, mutilación y drogas, que acaba con imágenes de su propio funeral, porque como no podía ser de otra manera, este tío no podía durar mucho tiempo.

                El 28 de Junio de 1993, dio el que sería su último concierto, la lio tanto como siempre, y a la segunda canción le cortaron la luz, así que salió desnudo y se dedicó a cortar el tráfico por Nueva York, después se fue de fiesta. Esnifó toda cuanta heroína y cocaína encontró hasta que sufrió un fallo respiratorio que lo llevó a la tumba. Pero no en la muerte podía ser normal, murió sentado en un sofá, con sus colegas al lado, de fiesta, sacándose fotos con él (pensaban que solo estaba desmayado) y liándola. Hasta la mañana siguiente nadie se dio cuenta de que no respiraba. Su funeral fue épico, otra oda al punk, en un ataúd abierto, sin lavar (por petición expresa de su hermano) y con su chupa, una botella de whisky y unos walkmans, sus amigos le hicieron una última fiesta, que acabó como todas, con muchas drogas, que hasta compartieron con el cadáver de Allin.  

Aquí... en todo su esplendor

Aquí... en todo su esplendor

                Y así se despidió del mundo un tío peculiar donde los haya, una figura del punk, que nunca se vendió a nadie y que hizo siempre lo que quiso. Una joya llena de mierda que deja alucinado a cualquiera que se acerque mínimamente a su locura de vida.