AlexAntartida, Explorador, mue, Épico

La Expedición Terra Nova o El peor Viaje del Mundo.

AlexAntartida, Explorador, mue, Épico
La Expedición Terra Nova o El peor Viaje del Mundo.

La British Antarctic Expedition 1910 fue uno de los intentos, en este caso de Gran Bretaña, de llegar al centro del Polo Sur durante el comienzo del siglo XX, desgraciadamente, es expedición es muy conocida por su trágico final.

La expedición estuvo capitaneada por el capitán Robert Falcon Scott, que ya en otra ocasión había explorado la Antártida en la Expedición Discovery (1901-1904) por lo que ya tenía cierta experiencia en la zona.

Casi desde un principio, y sin quererlo, la expedición se convirtió en una carrera contrarreloj contra el noruego Roald Amundsen, un muy curtido explorador, que también decidió, por las mismas fechas llegar al centro del Polo Sur.

Scott publicó sus planes para conseguir patrocinadores y hombres, y gracias a ello, además del dinero suficiente y un barco, el Terra Nova (que le daría nombre a la expedición), pudo elegir a los 65 hombres necesariosentre más de 8000 candidatos.

Uno de los primeros errores que cometieron fue incorporan caballos (más bien ponis) a la expedición junto con los perros para tirar del trineo, los caballos no funcionan bien en temperaturas tan bajas, ya que al traspirar por la piel tienden a helarse, además consumen mucho más alimento que un perro.

La expedición no comenzó bien, sumado a las nuevas prisas por superar a Amundsen, una tormenta que casi les hunde el barco y quedaron encerrados en el hielo durante 20 días. Aun así llegaron relativamente bien a la Isla de Ross, su punto de partida para llegar al centro de la Antártida (de la isla de Ross ya hablamos hace un mes cuando os presentamos al Volcán Erebus). Allí se instalaron en la zona del cabo Evans y montaron el primer campamento, que aún existe a día de hoy.

El campamento de Scott

El campamento de Scott

El retraso que llevaba ya la operación les abrumó y se empezaron a cometer errores, que a la postre serían fatales, los caballos no estaban aclimatados y empezaron a pasarlo fatal, Scott tenía pensado colocar el último depósito de víveres, el llamado One Ton Depot, lo más cercano posible a su meta, pero el estado de los caballos les obligó a ponerlo 56 kilómetros antes, y eso, en la Antártida, donde las condiciones son tan extremas, es muchísimo. Sobre todo porque al final los caballos no fueron capaces de sobrevivir y casi todos murieron.

Aun así, durante el primer año, con los depósitos de víveres colocados, se hicieron varias expediciones científicas por el norte y oeste de la isla, que sirvieron para cartografiar la Isla de Ross y para hacerse con huevos de pingüino emperador, casi desconocido hasta entonces, durante una de ellas se encontraron incluso con Amundsen, que tenía su campamento base en la Bahía de las Ballenas.  Ya en alguna de estas exploraciones comprobaron lo duro que podía llegar a ser la Antártida (-60 grados y vientos de fuerza 11).

El 13 de septiembre de 1911 comenzó la expedición definitiva con 16 hombres, un viaje de ida y vuelta de 2842 kilómetros hasta el centro de la Antártida, el plan consistía en ir creando pequeños campamentos de víveres y apoyo y dejando a algunos de los hombres y material para reabastecerse en el viaje de vuelta, pero las condiciones fueron tan duras que las raciones y el tiempo empleado fueron mucho mayores (se terminaron de sacrificar para comida a los caballos que quedaban).

Al llegar al último campamento Scott eligió al grupo que encabezaría la última parte, además de él mismo, Edward Wilson, Lawrence Oates, Henry Robertson Bowers y Edgar Evans. Estos cinco valiente iniciaron el tramo final para llegar al centro del Polo Sur, pero las malas noticias no paraban de acumularse, a pesar de sus esfuerzos, se encontraron con un campamento abandonado de Amundsen y sabían que iban por detrás. El 17 de Enero llegaron a su meta, solo para descubrir que Amundsen y su equipo había llegado el 14 de Diciembre. Desgraciadamente para ellos, Amundsen había preparado mejor la expedición, su posición de partida era mejor, y solo utilizó perros, que hizo el viaje más fácil. Los datos lo avalan, partió 14 días antes que Scott y su viaje duró 57 días, frente a los 79 de los ingleses.

El grupo junto a la bandera noruega de Amundsen

El grupo junto a la bandera noruega de Amundsen

Después de plantar la bandera junto a la Noruega empezaron el viaje de vuelta, pero las condiciones del tiempo se volvieron peores, Evans enfermó y la difícil localización de los puntos de víveres los tenía a todos al borde de la desnutrición, Evans no pudo superarlo y murió el 17 de Febrero. El siguiente en padecer horriblemente fue Lawrence Oates, con gangrena en una pierna y casi congelado tenía que ser casi arrastrado por sus compañeros, el día que cumplió 32 años, abandonó la tienda donde estaban refugiados diciendo: “Voy a salir y posiblemente me quedaré mucho tiempo”, perdiéndose en la tormenta (el grupo español de Heavy Metal, Warcry, tiene una canción sobre este momento, llamada Capitán Lawrence, muy chula). Desgraciadamente, su valiente sacrificio no sirvió de nada. Los tres supervivientes siguieron avanzando, pero una enorme tormenta los bloqueó a 18 kilómetros del One Ton Depot, y aunque lo intentaron durante días, no fueron capaces de avanzar. El 29 de Marzo Scott escribe por última vez en su diario, indicando que no cree que puedan seguir.

En el One Ton Depot los esperaba Cherry-Garand con los víveres, esperó todo lo que pudo, ignorando que a 113 kilómetros de él sus compañeros agonizaban. A pesar de que Atkison, segundo de Scott, y responsable hasta su vuelta, contó que Cherry-Garand no lo podría haber hecho mejor, este se sintió culpable toda la vida.

Al final, esperándose lo peor, Atkinson preparó equipos de rescate, pero no los encontraron hasta el 12 de noviembre. Allí, ante los cuerpos congelados de sus tres compañeros, solo pudieron recoger sus diarios y parte del equipo y usar la tienda como tumba, colocando una cruz de esquís. El cuerpo de Lawrence nunca apareció.

La tumba

La tumba

Y Scott y los suyos se convirtieron en héroes para el mundo. Desde entonces se han escrito muchos libros y películas. Esta increíble aventura, tan trágica como épica, es aún a día de hoy, una de las historias más increíbles sobre la exploración de principios del siglo XX, tanto que eclipsó al final la proeza de Amundsen de ser el primero en llegar al Polo Sur. Al final Scott ganó.