Alex

Un volcán en la Antártida.

Alex
Un volcán en la Antártida.

¡Vayámonos de viaje otra vez! ¡Y que sea un sitio exótico! ¿Tenéis la ropa de abrigo a mano? Pues entonces no lo pensemos y viajemos un poco al sur... no... un poco más al sur.

La Antártida, el Gran Blanco, una extensión inimaginable de frío y nieve. En ese inmenso territorio helado hay un sitio donde pasaríais hasta calor. Y no es otro sitio que un volcán.

¿Un volcán en la Antártida? Pues sí, y lleva activo desde 1972.

El Erebus se encuentra en la Isla de Ross y fue descubierto por Sir James Clark Ross en 1841, llegó allí en dos barcos, el HMS Erebus y el HMS Terror (dos barcos preparados para el hielo) y se ve que estaba tan agradecido a los barcos que les puso su nombre a dos de los volcanes que descubrió en la zona.

El volcán no fue escalado hasta 1908. Hay que tener en cuenta que se encuentra en medio de la Antártida, lo que hace todo un poquito más difícil.

El Monte Erebus mide 3794 metros (es el más alto de la Antártida) y es el volcán situado más al sur del que se tiene constancia.

No sólo es raro por encontrarse donde se encuentra, sino también por su morfología especial. Es uno de los pocos volcanes del mundo con un lago de lava permanente en su cima. Tiene forma de cono y su caldera volcánica tiene menos de 100.000 años. Sus erupciones son explosivas y dado que se encuentra cerca de dos de las bases científicas de la Antártida (La de McMurdo y la Scott) es uno de los más estudiados.  Incluso tiene su propio observatorio.

Y os preguntaréis. ¿Como erupciona un volcán en la Antártida? Pues a lo loco. Mirad el vídeo de la erupción de 2007

Como anécdota final, en 1979 se produjo un accidente aéreo en el propio monte, el avión que cubría la ruta turística por la Antártida desde Auckland (Nueva Zelanda) y que daba unas cuantas vueltas para poder observar el paisaje antártico, se estrelló contra el volcán al sufrir un raro fenómeno de la Antártida, la Blancura Total, que impide diferenciar las nubes del cielo de la propia nieve del suelo.  Todos los pasajeros, 257, murieron y a día de hoy aún se pueden observar los restos del avión cuando deshiela en verano.