Alexinfierno, curioso, fuego

¡La Puerta del Infierno!

Alexinfierno, curioso, fuego
¡La Puerta del Infierno!

La Puerta al Infierno existe, y está en... ¡el desierto de Turkmenistán! ¿Qué raro no? Vaya sitio más raro para poner una puerta.

                Bueno, después de semejante chorrada vamos a hablar en serio. Realmente es un sitio espectacular, un agujero de 70 metros por 30 de profundidad por el que salen llamaradas de fuego es algo que mola o mola, pero tiene una explicación muy lógica, fue la mano humana la que lo provocó, y al menos esta vez no es como en Centralia por culpa de ser estúpidos.

                Todo empieza en 1971, el desierto de Karakum es rico en petróleo y gas, y claro, los soviéticos no podían dejar pasar semejante filón y empezaron a hacer excavaciones. Pues estaban los soviéticos ocupados en hacer agujeritos aquí y allí cuando vieron como estupor, como en una de las zonas excavadas el terreno empezó a hundirse y a llevarse con él el material y los vehículos. Y después empezó a arder a lo loco.

                ¡Anda que raro! debió de pensar alguno de ellos, bueno después de pensar ¡Socorro! y alejarse unos cuantos cientos de metros (al menos eso es lo que haría yo)

                ¿Y qué pudo pasar? Pues que se encontraron con una cueva subterránea, se ve que a pesar de llevar geólogos, no hicieron muy bien el estudio previo. Y lo que pasó que al hacer las excavaciones se cargaron la estructura superior de la cueva y esta colapsó, y además, para redondear la jugada, estaba hasta los topes de gas (ahí sí que acertaron oye, gas había).

Una perspectiva del agujerito

Una perspectiva del agujerito

                ¿Recordáis que al principio puse que esta vez no fue por culpa de la estupidez humana? Pues no era verdad. Los geólogos y demás cabezas pensantes que había allí, decidieron que los gases podían ser muy peligrosos, cogieron y le prendieron fuego, esperando que este se apagaría solo. ¿Adivináis que pasó? Pues que dos intentos de extinción  y 45 años después sigue ardiendo, y lo que le queda... En fin, al menos es bonito.

                Así que, si algún día vais a Turkmenistán, a 260 km de su capital, hay un pequeño pueblo llamado Darvaza donde seguro que estarán encantados de enseñaros por donde se va a la Puerta del Infierno.